Venus en Escorpio 2018

Vuelta a 2010
9 septiembre 2018 a 7 de enero 2019

“… cuando Venus es más brillante puede ser visto durante el día, siendo uno de los tres únicos cuerpos celestes que pueden ser vistos de día a simple vista además de la Luna y el Sol. Conocido como la estrella de la mañana (Lucero del alba) o de la tarde (Lucero vespertino), cuando es visible en el cielo nocturno es el segundo objeto más brillante del firmamento tras la Luna..”

https://es.wikipedia.org/wiki/Venus_(planeta)

Venus, el 2º planeta interno, la forma de amar

Venus es el 2° planeta interno de nuestro sistema. El 1° es Mercurio. Estos planetas, más cercanos al Sol que la Tierra, van moviéndose siempre en los signos cercanos al Sol (ya que están más cerca suya) según son vistos desde nuestro planeta. Esto significa que todos nacemos con el planeta Venus en el signo de nuestro Sol, en el siguiente o en el anterior o, en pocos casos excepcionales, con Venus a 2 signos de nuestro Sol natal. No se admite mayor desviación. Quizás porque un Acuario, por ejemplo, nunca podrá amar como un Cáncer, demasiado alejado de su personalidad.

En astrología, Venus rige todo lo que amamos y lo que contribuye a hacer nuestra vida placentera. Son los amores de nuestra vida. Pero el amor es muy amplio: no sólo está el amor a la pareja, sino también a los hijos, a los padres, a las cosas bellas, a una pieza de arte…todo lo que gira en torno al amor y la belleza y a la sensación de placer y de disfrutar de la vida en la Tierra, todo eso, está regido por este planeta.

Ahora bien, la manifestación maxima de Venus es el estado de enamoramiento, el que se siente o no, desde dentro (por eso es planeta interno) y que, cuando aparece, suele llenar la vida de alegría y de placer, si es correspondido; o enredarnos en luchas perdidas de amores y celos, en caso de aflicción. Como planeta interno, Venus se manifiesta en la creación de un sentimiento interior, el sentimiento de amor – que se siente o no – o su contrario, el desamor, cuando ocurren los aspectos tensos al planeta. Amor y desamor son la cara y la cruz de una misma moneda y, de ahí, que sus vivencias, suelan llegar unidas, aunque vemos un lado u otro, en función del momento.

Según dónde se posicione Venus en nuestra carta natal, amaremos de una forma u otra. Unos de manera más posesiva, otros más despegados, otros más tranquila, otros más apasionados… Todos somos distintos, y cada uno vive el amor a su manera. Si nuestra pareja lo vive en forma armónica a la nuestra, será más fácil que si los Venus de los dos no se comprenden o conciben el amor de forma muy distinta.

Por otra parte, cada mes, cuando el planeta va cambiando de signo, nos sentiremos más o menos a gusto con la posición actual de Venus, hay meses que nos gustará más que otros la forma de amar general, porque el ambiente también modifica nuestra propia forma de actuar y, sobre todo, nos hace reaccionar ante las acciones de los demás. Unos meses serán más placenteros para unos u otros, según la posición actual se acomode, mejor o peor, a la posición de nuestros Venus natales.

En kabalá, Venus representa la sefirá Netzaj, aquella a la que suben los artistas en busca de inspiración. La profecía. El arte. El placer. La belleza. La música. La armonía. Todo eso se aloja en la sefirá Netzaj y se rige por Venus, el cuerpo celeste que aloja esa energía.

Los nativos de Tauro y Libra se rigen por este planeta, Venus. Así que disfrutarán de esos dones o sufrirán por su carencia, según su karma natal, bueno o malo.  El disfrute de los placeres físicos es más de Tauro. La armonía y la belleza, más de Libra. Pero ambos, comparten el gusto por disfrutar de la vida en la Tierra en todas sus vertientes. Y de vivir en relaciones de armonía.

Los ciclos de Venus

Los ciclos de Venus son peculiares, porque el planeta, como hemos explicado, va girando alrededor del zodíaco siempre cerca del Sol. Sin embargo, al estar más cerca que la Tierra de nuestro punto central, y dado que su órbita es mucho más esférica que la nuestra, Venus tarda, exactamente, 8 años terrestres, y 12 de Venus, en volver a ocupar el mismo punto en la elíptica celeste. Así que, cuando vemos a Venus en un punto del cielo, sabemos que está ocupando el mismo lugar en el que estuvo hace 8 años atrás, y donde estará hoy estará, también, dentro de otros 8 adelante.

Por eso, quizás, es habitual oir que los amores duran 7 años; en realidad son 8 – si son relaciones de Venus o de enamoramiento – lo que pasa es que el último año es, en realidad, el que cierra los 7 años de amor previos. Los ciclos astrológicos son completos y, por tanto, incluyen también tiempo para el cierre, porque dejar bien cerradas las cosas que mueren siempre es clave para que los nuevos principios no se vean afectados por un mal final de una relación previa; lo que le ocurre con frecuencia, por cierto, a todo aquel que vive al margen de los ciclos astrológicos. Cuánto tiempo y energía invierten estas personas en luchar contra sus propios sentimientos y nadar contra corriente manteniendo, o queriendo mantener vivos, amores que ya han muerto! 

En condiciones normales, con Venus yendo directo, el planeta no tarda más de un mes en recorrer cada signo. Durante ese tiempo, va impregnando con su belleza a los nativos del signo que visita, haciéndoles brillar, durante esos días, con especial atractivo. Pero cuando retrogada, lo que ocurre cada 83 semanas (584 días) hasta 5 veces en 8 años (acorde a las 5 conjunciones inferiores en 8 años), entonces tarda varios meses en recorrer un determinado signo por completo, entrando y saliendo, yendo hacia atrás y, de nuevo, adelante, para recuperar algo que fue indebidamente perdido y retomar algo que dejamos atrás inadecuadamente.

Este año la retrogradación de Venus, igual que hace 8 años, se ha producido en el signo de Escorpio, lo que no ocurría desde ese año 2010. Cosas pasaron en esos meses en las vidas amorosas de muchos  de nosotros, igual que muchas cosas están pasando ahora, posiblemente con varios de los elementos de entonces, implicados en estos momentos en una situación similar a la que entonces vivimos, dentro de las diferencias. Pero los parámetros son los mismos que entonces manejamos. Explico, a continuación, su significado.

Venus en Escorpio

Venus llegó a Escorpio el 9 de septiembre 2018. En 2010, lo hizo el día antes, el 8 de septiembre 2010. En aquella ocasión, Venus salió de Escorpio, después de un largo retrógrado, el 7 de enero 2011; esta vez,  también saldrá del signo el 7 de enero, pero de 2019. Vemos, por tanto, que fechas idénticas, o casi.

Si en aquella ocasión, la persona que estaba en tu vida – tu pareja o relación afectiva – antes de que Venus entrara en Escorpio (esto es, antes del 8 de septiembre 2010) ya no estaba en tu vida cuando Venus salió del signo – el 7 de enero 2011 – entonces es muy posible que, en esta ocasión, vuelvas a vivir la misma experiencia que en esas fechas y que, en estos meses, igualmente, cambies de pareja.

Cuando Venus está en Escorpio, actúa de una forma peculiar, como todos los planetas cuando transitan el signo. Venus se apropia los rasgos de Escorpio y los hace suyos, para amar desde lo profundo.

Si Venus en Libra, por ejemplo, es abierto y busca probar todo, tanto lo bueno como lo malo, para luego elegir entre las diversas opciones conocidas y experimentadas, Escorpio no actúa igual: Escorpio se concentra en uno, el de verdad, el que siente en ese momento como correcto, y lo hace con gran intensidad. Pero cuando nada hay, cuando el amor no es verdad, no siente nada. Hasta le desagrada intimar. Porque Venus en Escorpio no puede mentir, sólo siente la verdad.

Desde el 9 de septiembre y hasta el 6 de octubre de 2018, Venus recorrió el signo de Escorpio, hasta su grado 10, donde comenzó su marcha atrás o fase retrógrada, hasta el 19 de noviembre en que el planeta retoma su marcha directa  en el 25° de Libra.

Desde el 31 de octubre y hasta el 2 de diciembre, Venus volvió a Libra. Durante esa fase, seguramente, muchos hemos reconectado con antiguas relaciones e, incluso, hemos barajado volver con ellos. Algunos,  hasta habrán vuelto, de hecho, en esos días, con amores que daban por superados desde hace mucho tiempo. Porque Venus en Libra no descarta nada, simplemente prueba. Aunque no todo lo que prueba le gusta, necesita probarlo para saber si esto sí, esto no.

Pero desde el 2 de diciembre 2018 en que Venus vuelve a Escorpio, el panorama cambia por completo, porque Venus en Escorpio ya no puede mentir. Y aunque durante el retrógrado hayamos podido decidir volver a probar con relaciones del pasado y, de hecho, hasta el 18 de diciembre 2018, todos seguiremos dando vueltas, todavía, a cosas viejas e involucrados en antiguos problemas, lo cierto es que, desde esa fecha, estaremos pisando terreno nuevo porque los sentimientos nos empujarán claramente en una dirección distinta.

Hace 8 años vivimos una experiencia semejante. En aquella ocasión, muchos de nosotros pasamos el verano con un amor, o más bien pensando que nuestro amor era X. Este X salió de nuestras vidas entre septiembre y el 20 de diciembre 2010. Porque apareció Y.  Alguien nuevo se cruzó en nuestras vidas y hubo que hacer sitio para lo nuevo. En Navidad, X ya no estaba, pero estaba Y. Y, en la mayoría de los casos, si detectaste esa relación de Venus, Y habrá seguido en tu vida todo este tiempo. Con sus más y sus menos, pero presente siempre como sentimiento de enamoramiento o desamor o celos desde septiembre 2010.

Pues ahora estamos en situación similar a la que pasamos entonces, cambio de relación de Venus: renovaciones en las relaciones de amor. Lo viejo sale antes del 18 de diciembre 2018 y lo nuevo, o lo viejo renovado bajo nuevas fórmulas antes no experimentadas, será lo único que tenga cabida después de ese día y hasta el 7 de enero.

Desde el 18 de diciembre 2018 en adelante, empezaremos a vivir cosas que no hemos experimentado hasta la fecha, porque Venus pisará terreno nuevo en Escorpio. Desde ese momento y hasta el 7 de enero 2019, en que el planeta pasará a Sagitario después de recorrer los últimos grados del signo de Escorpio, nos queda profundizar en el amor verdadero. Descubrir, realmente, qué persona aporta o trae esa energía a nuestra vida.

Es, en realidad, desde el 2 de diciembre 2018 en que Venus volvió al signo, desde cuando hemos empezado a darnos cuenta de nuestros verdaderos sentimientos, porque con independencia de las decisiones o de los cabreos, o de las conveniencias, o de los acomodamientos, cuando Venus tiene claro lo que quiere, porque reconoce a quien ama (esto es, cuando cada uno de nosotros percibe con claridad quien o qué es lo que de verdad queremos) entonces, Venus  sabe bien con quien quiere quedarse.

Si entre el 31 de octubre y el 2 de diciembre 2018 todos hemos podido equivocarnos en nuestras decisiones amorosas – porque Venus en Libra nos ha incitado a reabrir viejas historias o a probar otras nuevas – lo cierto es que, desde el 2 de diciembre en adelante, con Venus en Escorpio, la cosa cambia. Porque Venus en Escorpio, con la sensibilidad al máximo, ya no soporta estar con el incorrecto. Y día tras día, según avance en el signo, se irán acrecentado las molestias para librarnos de las relaciones inadecuadas al mismo tiempo que Venus, desde dentro, nos recordará donde nos hemos dejado el amor verdadero. El objeto es reconocerlo para, después, hacer algo con eso.

Escorpio siempre regula la muerte y el renacimiento, el volver a empezar renacidos después de haber muerto. Venus habla de amor y, en Escorpio, el amor se renueva después de matar lo viejo. Si las decisiones que tomamos en estas ultimas semanas fueron las correctas, disfrutaremos de unas navidades sintiéndonos, de verdad, enamorados en lo profundo de nuestra pareja. Pero si cometimos errores a la hora de tomar decisiones, entonces lo estaremos lamentando todo el mes de diciembre hasta que, por fin, lo arreglemos.

Venus en Escorpio nos está dejando sentir intenso quien es nuestro amor verdadero, a la vez que nos quita todas las ganas de estar con el incorrecto. No es aconsejable dejar pasar, ignorar, las relaciones de Venus, porque siendo este planeta el rector, tanto del amor como del dinero, cuando renunciamos al amor – por orgullo, miedo, convencionalismos o mera pereza de probar algo nuevo o de dejar lo que tenemos – también estamos renunciando, o poniendo en cuestión, la estabilidad material que siempre acompaña al amor de verdad.

Si Venus está afligido, no tendremos ni amor ni dinero. Porque el bloqueo al planeta afecta a ambas cosas. Pero si el amor fluye, si dejamos que Venus se exprese de forma correcta, también – de una forma u otra – fluirá el dinero y la prosperidad material. Ahora bien, relación de Venus – alguien que nos enamora – solo es Uno en este momento. Porque Venus en Escorpio se siente intenso, pero sólo con el correcto.

Así que mira dentro, porque sólo dentro de tí reconocerás quien es el único que te hace sentir de esa manera. Y si no es la persona con la que estás en este momento, de verdad, bótala fuera y busca al correcto. Porque sólo cuando nos dejamos envolver por Venus y nos dejamos vivir el Amor al completo, podremos gozar luego de la estabilidad material que siempre acompaña al amor verdadero.

El paso de Venus por Escorpio servirá para REINICIAR tu VENUS, rasetearlo, liberarte de los restos de amores muertos y poco significativos de los que te has rodeado en los últimos tiempos y concentrarte en el único que, ahora sí, reconoces como verdadero. Tienes hasta el 7 de enero 2019 para hacer el proceso.

Si es el correcto, se sentirá tan fuerte desde dentro que no tendrás ninguna duda de ello. Si no lo es, no sentirás NADA. Hasta rechazo sentirás, seguramente. Tú sabrás qué hacer con tus sentimientos, que para eso están, para guiarnos hacia la dirección correcta. Para marcarnos el camino. Y entre septiembre y enero toca cambio de VENUS. Como hace 8 años tocó, igualmente.

Si pierdes esa energía del enamoramiento, estarás cerrando la puerta a un futuro placentero. Muchos lo hacen, ignoran sus sentimientos y mueren un poco más cada día atrapados en situaciones imposibles o rocambolescas, porque alguna de las partes ha decidido seguir viviendo al margen de sus sentimientos. No es lo correcto.

En cualquier caso, hagas lo que hagas luego, aprovecha, al menos, este largo paso de Venus por Escorpio para tomar consciencia de tus verdaderos sentimientos. Que te quede claro quien es tu verdadero amor. Ya, después, cosa tuya será hacer algo con eso.